jueves 15 de marzo de 2012

Boceto de Libertad y Respeto

 "Flower Bomber" - Banksy

"Vive y deja vivir", "En los gustos se rompen géneros", "Libertad de expresión" y no se cuantas líneas mas podría citar sobre el derecho y el respeto que se debe tener sobre las satisfacciones y placeres personales que cada individuo tiene, porque al final de cada jornada "sobre los gustos no hay nada escrito"... esto es solo un intento. Quiero que quede claro que esto es solamente un boceto.
El alma es liberal y sus emociones son instintivas y naturales. El gusto es sinónimo de entretenimiento y crecimiento interno de quien lo vive. El respeto, debería de ser un sentimiento similar para el espectador.  Los gustos no son un requisito para ganar una competencia, ni deben usarse para ofender a quienes no los comparten. Criticar esta bien, cuando se hace para crear una reflexión saludable o un debate constructivo. Juzgar es tarea de los impertinentes. Imponer es de dictadores. La opinión debe servir para mostrar la elegancia de nuestra intelectualidad y tolerancia, no para lucir un atuendo sucio de mediocridad y antipatía. El mundo esta cansado y la sociedad ya esta suficientemente manchada de violencia y resentimiento para que nosotros seamos parte de este escenario.
Decidamos que hacer con nuestra vida. Dejemos que los demás decidan que hacer con la suya. Lo hermoso de respetar los gustos y creencias de los demás, es que nos da tiempo y espacio para disfrutar lo que nosotros elegimos libremente. La belleza estética de la libertad de expresión se aprecia mejor cuando se maquilla con respeto, no con soberbia y desprecio.
Si sos seguidor de la mejor religión, si apoyas al mejor partido político, si escuchas la mejor música, si le vas al mejor equipo, si ves las mejores películas, si lees los mejores libros, etc., disfrútalo todo sin molestar a los que no tienen tus mismos gustos.  O aprende a compartirlos con ellos educadamente y quizas hasta te podas encontrar con una sorpresa muy agradable.

jueves 8 de marzo de 2012

La Belleza de la Mujer


                                   The Birth of Venus (1486) - Sandro Botticelli
Ahí
en la libertad
se pone de pie una mujer desnuda
que iza su cabello al viento
como una bandera.

Entre las miradas que la rodean
su cuerpo es paisaje
su vientre es un nido
sus caderas un puente
su almanaque una emboscada
su pecho es pan y trigo
sus brazos extendidos son una cruz
su corazón es Dios
y sus manos son aves
que rayan el cielo sobre el mar.

Cuando duerme
el sueño le arropa los ojos
para invitarla a tejer la silueta
de la aurora en su cama de nubes.

En la libertad
se desnuda una dama hermosa
entre las sabanas de un poema
donde descansan mis ganas.

Bajo el silencio del universo que la escucha
respira por la boca
y se percibe su voz
como un relámpago de espuma
que susurra entre las olas.

Cuando camina
el reloj ya no palpita
los ojos se derriten
el hambre es un pecado
la imaginación abre su jaula
y el mundo que es un caballero se pone de pie
porque lo extraordinario tiene un rostro de mujer.

viernes 2 de marzo de 2012

Sabina


 
 Que Dios no deje de creer en nosotros
 Que los olmos den peras
 Que la guerra se acabe en la cama
 Que la tormenta se quede sin voz
 Que la retorica se vuelva imperfecta
 Que los poetas se vistan de gala
 Que el jaque mate lo gane el perdón
 Que las manos se vistan de flores
 Que la fe tenga siempre la cura
 Que las sonrisas iluminen las calles
 Que en la despensa nunca falte el amor
 Que la libertad te guarde en su pecho
 Que los Adanes no compren manzanas
 Que tu mirada te lleve muy lejos
 Que se siembre en tu jardín un hogar
 Que la humildad te maquille con elegancia
 Que el sol ponga su retrato en tu cara
 Que la amistad florezca en los espejos
 Que las horas adornen tu aurora
 Que te aplaudan al caminar los tacones
 Que siempre exista un hombro para llorar
 Que tu estrategia sea la paz
 Que la vida te dedique una canción para reír
 Que la voluntad te sirva para volar
 Que en tu bolso no falte el carmín de la imaginación
 Que el mañana siempre traiga algo mejor.

Para mi corazón de trigo, Sabina. 

viernes 27 de enero de 2012

Lanzamiento de mi libro "Versos en Alquiler"

Les comparto la portada de mi libro "Versos en Alquiler" que será lanzado este 9 de Febrero en el Teatro Dick Smith del IGA a las 7pm.

martes 10 de enero de 2012

Mi listado para el Reto #25libros de @Lectores Chapines 2012

"Wonderful World" - Michael Garmash

“Yo no leo, solo escribo.”

Toda mi vida he escrito poesía/prosa. Lamentablemente he leído muy poca de ésta. Tengo en mi computadora y en hojas de papel un trabajo que he llevado conmigo desde hace 16 años y que pienso lanzar en Febrero de este año en 70 páginas de un libro. Si habían niños que construían cohetes para llevarlos a la luna, yo me dedique a escribir un libro que también me llevo a otras partes de la galaxia... o por lo menos de mi existencia.
Y ahora que estaré poniendo el mio en el horno, he sentido la curiosidad y la necesidad de saber que esconden los demás libros. ¿Que sabor tienen?

Me dedique por un tiempo a averiguar sobre algunos de los títulos más conocidos, representativos e ilustres de la literatura. Para algunos de ustedes estos son triviales y para otros, una perdida de tiempo. Sin embargo para mi son un comienzo. Y lo bueno de todo esto, es que además de disfrutarlos, tendré un criterio para debatirlos de ser necesario. :)

El orden de este listado es algo que no voy a seguir. Quizás encuentre otro mejor que pueda incluir. Por eso agregue unos cuantos más. Veremos que pasa en el camino. Por ahora lo importante es que voy a disfrutar de este exquisito pasatiempo, mientras trato de cumplir el reto de #25libros de Lectores Chapines.

1. RayuelaJulio Cortázar
2. Lazarillo de Tormes - Anónimo
3. El Quijote de la Mancha - Miguel de Cervantes
4. La Divina Comedia - Dante Alighieri
5. Ensayo sobre la Ceguera - Jose Saramago
6. El Aleph - Jorge Luis Borges
7. El Señor Presidente - Miguel Ángel Asturias
8. Donde Acaban los Caminos - Mario Monteforte Toledo
9. La Oveja Negra y Demás Fabulas - Augusto Monterroso
10. El CornetaRoberto Castillo
11. 100 Años de Soledad - Gabriel Garcia Márquez
12. El Amor, las Mujeres y la Vida - Mario Benedetti
13. El Retrato de Dorian Grey - Oscar Wilde
14. La Metamorfosis - Franz Kafka
15. Ensayo Contra RelojMargarita Carrera
16. El Desorden de tu Nombre - Juan José Millas
17. El Arte de la GuerraSun Tzu
18. Cuentos de Joyabaj - Francisco Mendez
19. Crimen y Castigo - Fiódor Dostoyevski.
20. Cuentos Completos - Juan Carlos Onetti
21. La Guerra y la Paz - León Tolstoi
22. Humano, Demasiado HumanoFriedrich Nietzsche
23. El Viejo y el MarErnest Hemingway
24. Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada - Pablo Neruda
25. Pedro Páramo - Juan Rulfo
26. La Misa del Ateo – Honore Balzac
27. En Defensa de Dios - Timothy Keller sinopsis
28. Cómo Escribir Cuentos y Novelas - Olga Drennen
29. El Monje que Vendió su Ferrari - Robin S. Sharma
30. Caín - Jose Saramago
31. Antología Latinoamericana de Poesía (Tomo I) - Varios

martes 27 de diciembre de 2011

El Arma en el Corazón

Solía levantarse muy temprano cada mañana. Él ya era parte de la rutina de todos los gallos que salían a cantar en la cuadra bajo los restos de una luna que ya se miraba cansada y un cielo nocturno casi desmayado. Se quedaba sentado por unos minutos al lado de la cama meditando sobre lo afortunado que era de poder abrir los ojos y tener otra oportunidad de vivir un día más. Se persignaba alzando su vista al techo de lámina vieja y oxidada y le daba gracias a la Virgencita: “Dios te salve, María… y a mi también”.
Volteó sus ojos y vio que su mujer ya no estaba en la cama como de costumbre. Se puso de pie y fue hacia la cocina. Le pidió un café a su vieja madre que estaba parada al lado del fogón dándole vuelta a las tortillas mientras masticaba una que ya estaba tostada: - “Me regalas una tacita de café, Mama, por favor”. Se dirigió hacia la diminuta sala donde se acomodaban sus cinco hijos para dormir. Con una voz aun dormida les dijo: “¡Levántense patojos, no sean haraganes!. Que echados no se van hacer millonarios”. La más grande se levantó y despertó a los dos más pequeños. Los dos de en medio también se despertaron y continuaron con su rutina mañanera. Los minutos se hicieron horas.

 Mientras él terminaba de remojar su champurrada en los restos del café en su taza, salió a calentar su moto afuera de la casa. Logró ver como el horizonte al final de la calle inclinada se llevaba a sus hijos por las aceras de una realidad cruda y a veces tan violenta que se vive en esta ciudad. Se sacudió las migajas de pan alrededor de su boca y regreso a la cocina para dejar su taza y darle un beso en la frente a su Mamá: “¡Como la quiero viejita chula! Que Dios me la proteja”. Se subió en su moto, se volvió a persignar y acelero decidido a ganarse el pan de cada día como muchos lo hacemos en un día cualquiera.

El tráfico de Lunes por la mañana estaba en su hora pico. Justo ahí, donde la paciencia se comienza a perder y la poca cortesía entre conductores crea esos pequeños callejones en forma de laberinto entre un carro y otro. El dragón de mil cabezas que quiere pensar con una. Entre la cortina de humo, él llevaba la mirada enfrascada en varios pensamientos detrás del casco. El ruido del motor de su moto enmudecía el desorden a su alrededor, pero lo que llevaba en su cabeza le perforaba sin descansar como un pájaro carpintero que no tiene prisa. Pensaba en lo vieja que estaba su madre y en la vida que nunca le pudo dar y que tanto se merecía. En el fantasma alcohólico de su padre que se había ido a destruir otros hogares hace muchos años y que nunca regresó.  En la sombra de una extraña que se había convertido su mujer a quien solo veía antes de ir a dormir para pelearse al momento de pedirle gasto para pagar las deudas. Y en sus dos hijos más pequeños. Pensaba si estos correrían la misma suerte de los tres mayores teniendo que buscar una oportunidad con la única experiencia que deja el sexto grado escolar para poder ser alguien en la vida. Se sintió pequeño. Pero ese mundo era por el que el luchaba y era todo lo que el tenia. Era aquel rito existencial de las mañanas, la lámina picada de su techo, la taza de café ralo sin vitaminas, las grietas que había dejado el tiempo en el rostro de su Mamá y aquel horizonte quebrado que le robaba cada mañana un poco de sus hijos. Sintió como las respiraciones cortas le ahogaban el alma, mientras aceleraba su motor. Vio la hora y le echo un vistazo al semáforo que muy pronto le haría cambio de luces a rojo para frenarle otra vez los sueños que tuvo de chico de poder ser un piloto en una aerolínea muy importante cuando fuera adulto. La luz cambio, al igual que su vida. Escuchó entre tanto ruido como el corazón se le hizo sencillo en monedas de centavo. Frenó y se derramo la adrenalina de su motor. Se llevo la mano bajo la camisa para ver si aun latía la caja de música que todos llevamos dentro. Aprovechó para sacarse la 3.57 que escondía en su pecho y somatando la ventana del carro que estaba estacionado a su derecha, soltó el llanto aterrador y dijo: “¡Dame tu celular y tu bolsa, pendeja, o te mato!”. Siempre supo en ese momento que la vida no era injusta, que era solamente una verdadera hija de puta y él no era lo que una vez de niño soño ser cuando fuese grande. Se habia convertido en el desprecio en carne viva al cual siempre le tuvo miedo.

lunes 19 de diciembre de 2011

El Hombre Que Nunca Estaba Solo

"¡Yo nunca estoy solo! Siempre estoy rodeado de gente. Personas que necesitan o quieren estar conmigo. No se, creo que encuentran en mi, muchas cualidades y defectos que les hacen falta y que admiran de una u otra manera. Ven en mi una puerta grande que tiene un rotulo con letras encendidas que dice ***Salida, hui por aquí, la vas a pasar como nunca en tu puta vida***. Si, soy como una fiesta ambulante, un tren lleno de pasajeros, un verdadero espectáculo en vivo… soy ese camarada que nunca le falla a la noche ni a las malas compañías, ¿me entendes? Soy como ese escote en “v” que no pueden evitar los don nadie y esa retorica al oído que seduce a las cualquiera. Ese soy yo, ¿que puedo hacer? ¿Cambiar? No! Ya estoy demasiado viejo para comenzar otra vez y el mundo necesita diversión y yo siempre estoy de moda. Y no! Esto no tiene nada que ver con ser un narcisista o con esas idioteces del egocentrismo. Eso es para los artistas de la farándula y otros fanfarrones que no tienen identidad. Yo no soy ficción. Soy de carne, hueso y otros vicios, ¿ves? Estoy a una llamada de sucederte. Cuando te dicen que la suerte esta echada, soy yo quien lo decidió. Vos y yo sabemos que conquistar la noche no es fácil. Además Caperucita siempre necesitó del lobo para contar un cuento increíble. 

A mí siempre me gusto llamar toda la atención desde que era un niño. A todos nos gusta. Es solo que algunos no lo saben o se les marchito. Sé lo importante que es para algunas personas que las escuchen y las tomen en cuenta... que las admiren. Es por eso que en algunas ocasiones les concedo un poco de esto a todos aquellos que me conocen y ellos a la vez me lo dan de vuelta. Es como un pacto en el que todos nos sentimos afortunados de habernos encontrado. Debes saber que esto solo se aprende en las calles y en las barras de esta ciudad que no tiene piedad pero que si tiene personas como yo. Creo que ya soy parte de su cultura.

Siempre voy de lugar en lugar en busca de una silla que se parezca a la de siempre. Pido una mesa grande y redonda donde quepa la mitad del mundo. Y por si acaso, siempre le acomodo un par de vasos y sillas de más. La mesa debe ser redonda, porque me considero una persona justa, equitativa, que cree que el horizonte que divide al anfitrión de sus invitados debe ser igual desde cualquier perspectiva de donde se levante un trago para brindar. Soy yo el que siempre acecha el momento menos oportuno para dar inicio a esas charlas cortas que son de interés, aunque no tienen transcendencia y que se dan bajo la luz callada de la intimidad que propician los espectadores. Si, esas platicas que se improvisan porque no hay tiempo para elaborar algo mejor. Al final así es la vida ¿o no? La noche y las botellas no son eternas y siempre nos persigue algún amanecer. 

No se vos, pero yo disfruto de esta fama a corto plazo, del humo del cigarro, del champagne en polvo, de la música que a veces habla por vos y vos con ella, de la cristalería barata que se rompe por accidente y que suena a fiesta y del duelo por debajo de la mesa entre mis manos sin modales y las piernas recatadas del destino. Todo esto es un preludio perfecto de un vals para dar inicio a la velada siguiente, a la escena de acción en una cama en sequia o solamente para hacerle un guiño a la resaca que me llevara a otra fiesta el día después. 

Y cada película queda grabada en servilletas de papel. Con guiones baratos, actores ficticios, labios para fumar y números telefónicos de emergencia. Son como las huellas digitales que quedaron en la escena del crimen de cada noche anterior. Son migajas que hacen un camino para llevarme a las memorias que olvide sin pagar la cuenta. Nunca las guardo. Es de mala educación y aunque no creas, todavía tengo esperanza de ser un caballero. Además prefiero encontrarme a esas personas en algún otro lugar y pretender que nos conocemos de siempre y que tenemos años de no vernos. La belleza de la casualidad que la naturaleza humana tanto disfruta. Pero basta no hablemos más de mí. O vas a creerte mi reputación. No soy tan mala persona como dicen. Y no te preocupes, yo pago. Salud.”